Tengo un diario en internet. Un diario que es una puta mierda y que no me sirve para nada porque allí no puedo contar del todo mis cosas sin avergonzarme, porque la gente que lo lee me conoce o semiconoce, ya que cometí el error de contar que existía y ahora ya está hecho.
Por eso no puedo hablar de verdad de ciertas cosas, y tampoco hay nadie a quien pueda contárselo, porque la gente tiene sus propios problemas y yo me siento como sin derecho a quejarme, y además porque me niego a dejarme descubrir de esa manera y que vean lo débil que soy, que en realidad se me puede tirar de un soplido, y lo que una mirada o una "no mirada" pueden llegar a afectarme. Y aún mas: es todo penoso. Esa es la palabra. Soy patética.
Hay alguien que me está matando. Porque está de continuo en mi cabeza, y cuando pienso que se está marchando entonces vuelve, y así siempre. Y lo peor es que no sé lo que quiero, porque yo misma creo que soy tan difícil que si tuviera lo que creo que quiero, al final probablemente acabaría pidiendo que se fuera.
Sólo sé que hay algo que en algún momento me enganchó de forma muy rara y no me soltó nunca mas. Y no creo que lo haga.
Soy lo peor. No encuentro mi sitio, no veo que la vida me guste.
No me veo realmente feliz en un futuro. O puede que solamente no me vea en un futuro, y eso también me acojona.
Me parece que me estoy apagando; y esto no se va llorando ni escribiendo. Alivia un poco, pero los restos se van enquistando despacito hasta que ya no hay nada que hacer.
No sé como se supone que va a terminar esto, ni siquiera sé si va a terminar.
Al final lo que seguramente me merecería, sería pasarme el resto del tiempo dándome cabezazos contra un muro. Y así estamos.
Me siento/ soy una inútil. Muy inútil. Nunca haré bien algo que exija un poquito de responsabilidad (o sea CUALQUIER cosa del mundo).
Soy difícil. De querer y de todo.
No creo que nadie quiera ni vaya a acercarse a mí, y como opción extrema aceptaría que es porque quizá yo tampoco lo permito. Aunque es una opción que no me convence nada.